La bodega

El dia 19 de febrero de  1919, Josep Ma. Serres, fundador i primer presidente de la entidad, y Jaume Fontanet, miembro de la junta,  encargaron la construcción del Celler Cooperatiu de Gandesa, entonces llamado Sindicato de Cooperación Agrícola de Gandesa, al arquitecto Cèsar Martinell, dicípulo de los reconocidos  arquitectos Josep Puig i Cadafalch i Antoni Gaudí.

La sección de la bodega destinada a la elaboración de vinos fue acabada el mes de enero del 1920, y el molino de aceite, en noviembre del mismo año. El proyecto original incluía cerámicas artísticas de Xavier Nogues, pero la guerra civil, desgraciadamente, las destruyó.

Este tipos de construcción fueron un ensayo que, con el tiempo, el propio arquitecto Martinell  valoró muy satisfactoriamente: buscaba –y ciertamente lo  consiguió, el equilibrio perfecto entre la simplicidad i la belleza, captando y plasmando la  idea que un dia los  socios de la cooperativa le traspasaron. En este sentido, el edificio siempre ha sabido conjugar perfectamente la arquitectura con la funcionalidad que necesitaban los viticultores para la elaboración del vino.

El edificio modernista basa su estructura en la volta catalana, un sistema tradicional de Cataluña que ofrece gran resistencia i ligereza. La propia dimensión de la volta condicionaba también el tipo de material que se utilizaba: des de bloque macizo, hasta el bloque con agujero.

La bodega activa hasta nuestros días

Conservando el espíritu de aquellos valientes emprendedores de los inicios del proyecto, que no dudaron en apostarlo todo para poner en marcha esta bodega, va pasando el tiempo i el proyecto continua sumando años. Siempre atentos a la innovación i adaptándose al a los nuevos tiempos, el Celler Cooperatiu Gandesa continua mirando hacia el futuro, viviendo el presente i conservando todo lo mejor del pasado.

celler1920

celler_actual