La Cooperativa de Gandesa, fundada en 1919, ha presentado esta semana su nueva identidad de marca ante los medios de comunicación. Un reposicionamiento que no cambia lo que es la cooperativa, sino que por primera vez pasa de explicar qué hace a explicar quién es.
El nuevo lema de la marca, "Orgullosamente inconformistas desde 1919", es fruto de la reflexión y responde a un patrón acumulado de cuatro grandes decisiones tomadas durante los últimos ciento siete años. En 1919, cuando la filoxera había devastado la Terra Alta, cuarenta y ocho familias no construyeron cuatro paredes. Llamaron a César Martinell, discípulo de Gaudí, y levantaron con sus propias manos una catedral modernista. Hoy es la Séptima Maravilla de Cataluña. En 1936, en plena guerra, crearon el Vermut Terralta, un monodosis con una etiqueta de uno de los mejores cartelistas del momento y lo exhibieron en la Monumental de Barcelona. En los años ochenta, la Cooperativa elaboró el primer crianza de la comarca mientras a su alrededor se hacía vino de mesa y a granel. En 2002, invirtieron cinco millones de euros en la mejor bodega posible cuando podrían haber remendado la antigua. Cada vez, el contexto les decía: haz lo mínimo. Cada vez, hicieron lo contrario.
“Miramos atrás y vimos que siempre habíamos hecho lo mismo. Siempre podríamos haber hecho menos. Nunca lo hicimos. Eso tiene un nombre: inconformismo. No nos lo inventamos. Lo descubrimos”, dice el presidente Pere Bové.
La quinta decisión: el orgullo
Hoy el sector del vino vive un momento de transformación. Las ventas bajan, el mercado se ha saturado y la Cooperativa de Gandesa, como en las anteriores grandes decisiones, da un paso adelante: en su quinta decisión pasa a explicar quién es, con orgullo, y lo hace con tres decisiones de marca concretas: no ocultar que es cooperativa. No ocultar que es de Gandesa. Y no inventarse nada.
“Hay marcas que tienen que inventar un relato. Nosotros tenemos cien años de hechos documentados. No hace falta inventar nada. Hace falta explicar lo que ya existe.”
Redefinir lo que significa ser cooperativa
Uno de los objetivos centrales del nuevo posicionamiento es demostrar que cooperativa es sinónimo de calidad, de kilómetro cero, de humanidad y de territorio vivo.
“Ser cooperativa no significa ser a granel. Ser de pueblo no significa ser de segunda. Hoy ser cooperativa es moderno: es kilómetro cero, colectivo, arraigo, pensar en generaciones y no en trimestres.”
El presidente Pere Bové lo ilustró con una historia concreta: la cepa de ciento siete años que plantó su bisabuelo. “En casa tenemos un viñedo que tiene ciento siete años, es de 1919. Lo plantó mi bisabuelo. Da menos de la mitad de uva que uno joven. Los números no salen. Una bodega moderna lo habría arrancado hace treinta años. Nosotros no lo hemos arrancado porque somos cooperativa. Esa cepa da una de las mejores uvas que tenemos. Y nos recuerda cada año por qué hacemos lo que hacemos. Estamos con la quinta generación y este viñedo dio el vino del primer crianza de la Terra Alta en 1988. Cuarenta años después, sigue dando el vino Puresa, nuestro vino monovarietal de viñas históricas.”
Nuevo logotipo y nuevos materiales gráficos
El nuevo logotipo toma la forma arquitectónica de la catedral de Martinell y la convierte en una G: la inicial de Gandesa construida con la misma geometría que sostiene los arcos del edificio. A partir de aquí, la Cooperativa irá presentando poco a poco la renovación completa de la marca: nuevas etiquetas para todas las gamas, nuevos productos y nueva web. La comunicación irá desvelando las historias de la cooperativa que muestran su carácter inconformista.
Las nuevas etiquetas de la gama Gandesola, presentadas hoy por primera vez, son una expresión visible del nuevo posicionamiento. El vino blanco, tinto y rosado presentan etiquetas con tres personajes inconformistas: personas de pueblo que no se conforman con un tractor normal (vino tinto), que bailan con los pies en la tierra pero con la cabeza en el cielo (vino blanco) y que no siguen las modas, sino que son personas con carácter (vino rosado).
Messerols: un vino nuevo que recupera cómo se hacía siempre
La cooperativa ha presentado también el Messerols, un vino brisado de Garnacha Blanca que representa un retorno al origen. “Nos hemos dejado la piel. Messerols es un vino blanco elaborado con las pieles de la uva, como se hacía aquí en nuestra tierra, mucho antes de que nadie lo llamara orange wine. Un retorno al origen, hecho con la misma actitud que nos llevó a construir con nuestras manos, dejándonos la piel, una bodega modernista —hoy la séptima maravilla de Cataluña— cuando podríamos haber levantado cuatro paredes de hormigón”, explica la etiqueta.
El Messerols es un vino de Garnacha Blanca de viñas de edad media, con maceración y fermentación con las pieles durante doce días, sin filtrar, con un 14,2 % de graduación. El nombre Messerols hace referencia a una parcela local, siguiendo la tradición de la cooperativa de poner nombres de la Terra Alta a sus vinos.
El inconformismo y el trabajo bien hecho en tiempos de la IA
El nuevo posicionamiento de Gandesa va más allá del vino. La cooperativa se plantea el reto de celebrar y promover una forma de hacer las cosas que considera cada vez más valiosa.
“Vivimos en un momento en que la inteligencia artificial puede hacerlo todo más rápido. Nosotros creemos que en un mundo donde todo se automatiza, el valor de las cosas hechas por personas reales, con criterio, con tiempo y con orgullo, no baja. Sube. El inconformismo del trabajo bien hecho es la respuesta más radical que existe al mundo de la IA”, dice Bové.
El legado de Gaudí en Gandesa
El año 2026 se celebra el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. “Una parte de él quedó en Gandesa. César Martinell, del círculo más cercano de Gaudí, construyó la Catedral del Vino en 1919 —siete años antes de la muerte del maestro— aplicando los mismos arcos parabólicos que se encuentran en el Palau Güell, La Pedrera y la Sagrada Familia. No la construyó copiando a Gaudí. La construyó continuándolo”, explica Bové.
Un vídeo manifiesto para cerrar el acto
El acto concluyó con la proyección del vídeo manifiesto de marca, filmado en la Terra Alta, que condensa en imágenes el relato de inconformismo que la cooperativa lleva cien años construyendo con hechos.