Un mes después de la última entrada de uva en la bodega, y después del periodo de fermentación inicial, ya es posible decirlo: este año ha sido muy bueno para la Cooperativa de Gandesa. Aunque en 2020 ha sido un año especialmente malo en todo el Estado por la aparición del hongo mildiu, que ha hecho perder en algunas zonas hasta el 40% de la cosecha, la Cooperativa ha producido un 30% más de uva que la temporada pasada, hasta llegar a 1.560.000 kilos de uva.

Si bien es verdad que se han triplicado los tratamientos habituales para la aparición de este hongo, los vientos secos propios de Gandesa, la garbinada y el cierzo, han tenido un papel fundamental en la lucha contra el mildiu, ya que han secado uvas y las viñas neutralizando los efectos de este hongo. A esto se le suma la excepcional cantidad de lluvias de la primavera, tras la grave sequía que sufrió la comarca en 2019, lo que ha hecho que aumentara la cantidad de uva. Después de las catas posteriores a las fermentaciones alcohólicas se ha podido comprobar que la calidad del producto es mejor de lo esperado teniendo en cuenta que estas plagas suelen afectar a los gustos, los aromas o la calidad. En esta ocasión, no ha habido ninguna afectación.

Los socios productores de uva de la Cooperativa, unos 110, poseen unas 400 hectáreas de viñedos, la mayoría de viñas viejas, de más de 25 años. Hay un buen número de viñedos de 20 y 30 años, y algunas de hasta 50 y 60 años. Las viñas viejas, sello de identidad de la Cooperativa, tienen una producción muy baja y muy cuidada. Hay que tener en cuenta que el 90% de la producción de la Cooperativa se recoge a mano y por ello la uva es selecciona a las fincas, por lo que se obtiene un producto de gran calidad y con una presentación óptima. El mosto extraído tiene grado, es muy concentrado, lo que da una gran complejidad a los vinos resultantes. Además, la gran variabilidad de suelos y alturas de las partidas de término de Gandesa, que se mueven entre los 300 y los 500 metros sobre el nivel del mar, permiten un gran abanico de producto entre los cuales escoger y seleccionar. La selección comienza muchas semanas antes de la vendimia, ya que desde la bodega se realiza un control cuidadoso de cada finca del socio. Cada tipo de vino y cada uso encuentran a la Cooperativa un coupage perfecto.

En la vendimia de 2020 ha llegado a la Cooperativa un 55% de uva blanca de los cuales un 54% era garnacha blanca, un 43% macabeo y el 3% restante, moscatel. También han entrado en la bodega unos 5000 kilos de macabeo de viñedos de más de 50 años, uva especialmente seleccionado para la producción de vino de la gama alta, el Pureza. Un 45% de la uva que entró a la Cooperativa era negro, del que un 50% era garnacha tinta, un 22% cariñena. También se recogieron unos 2.300 kilos de Morenillo, una variedad autóctona de la DO Terra Alta y unos 5.000 kilos de Cariñena de viñedos de más de 50 años, para la producción de vino Puresa Samsó, que como todos los de la familia Puresa, es un vino monovarietal, con doce meses de crianza en barricas de roble francés y reposo de un mínimo de dos años en botella.