Hoy entrevistamos a Maria López y Javier de Riba, más conocidos como Reskate. Normalmente pintan murales de gran tamaño por todo el mundo, que se pueden visitar en su web, pero en la Cooperativa de Gandesa han trabajado el formato pequeño. Son los autores de las etiquetas de los vermuts Terralta y Pessigolla. En el caso del Vermut Terralta, han realizado una reinterpretación de la etiqueta creada por el cartelista Àngel Pallarés en los años 30 del siglo pasado. Recientemente han visitado la Cooperativa y hemos aprovechado para conocerlos mejor.


¿Para quienes no os conozcan, quiénes sois vosotros? ¿A qué os dedicais? ¿Cuáles sonvuestros proyectos más conocidos, o de los que estais más orgullosos?

Somos Reskate, un colectivo artístico formado por Minuskula (María López - 1980) y Javier de Riba (1985), artistas visuales de Donostia-San Sebastián y Barcelona respectivamente. Nuestro taller y estudio está en el barrio de Sants de Barcelona. Tenemos formación como diseñadores gráficos e ilustradores y nuestro trabajo incluye murales, ilustración y diseño. Hemos ilustrado y diseñado el cartel de las fiestas de la Mercè de Barcelona del año 2020, trabajo del que estamos muy orgullosos, ya que Javier es barcelonés. Pero resulta muy difícil elegir un solo proyecto. Podríamos decir que siempre estamos muy contentos de involucrarnos en iniciativas que están alineadas con nuestra visión y clientes que confían en nuestro criterio y experiencia.


¿Cómo definiríais vuestro estilo? ¿Y su manera de concebir el arte, el cartelismo?

Nuestro trabajo tiene diversas influencias, desde la rotulación clásica, el cartelismo de los años 1910-1950 del siglo XX y la cultura popular. Para nosotros el arte, en nuestro caso, los murales que hacemos en el espacio público y las reproducciones de estos murales en papel mediante la técnica de la serigrafía son medios para acercar la cultura a la gente. Concebimos el arte como un lenguaje para representar y comunicar preocupaciones actuales, generar debates y dar a conocer hechos del pasado haciendo uso de una cuidada estética. Puesto que creemos que aunque estamos tratando temas a veces polémicos, se consigue generar un impacto mucho más positivo con delicadeza que con agresividad. Tratamos los trabajos de cartelismo casi al igual que los de muralismo, de hecho nuestros murales son como carteles de gran formato que en vez de tener un tamaño 50 x 70 cm pueden medir 300 m2. Lo importante es identificar qué queremos expresar y sintetizarlo con una ilustración y una frase que ayude a interpretar la obra, pero que no sea muy literal. Nos gusta que nuestro trabajo pueda tener diversas interpretaciones. El cartelismo ha sido y todavía es una herramienta de comunicación muy potente, que trasladada a un mayor formato puede generar una respuesta en la gente muy valiosa.


¿Cuáles son vuestros referentes? ¿De qué tradición artística o "muralística" bebéis?

Admiramos a muchos artistas y compañeros muralistas como Escif (Valencia), Aryz (Cataluña) o Marina Capdevila (Cataluña). Hay mucho talento aquí mismo. Gente que trabaja por todo el mundo, más que en su casa. Pero como referentes más directos podemos decir que nos inspira mucho la publicidad retro desde la belle époque hasta los años 50. La gente normalmente no piensa en lo saturado que está el espacio público de anuncios. Parece muy potente utilizar las mismas herramientas visuales que la publicidad, pero en vez de hacerlo para favorecer al individuo ya sus caprichos, lo hacemos para representar historias, hechos y preocupaciones del lugar donde trabajamos para hacer visible la su identidad y poner en valor el bien común. Por eso nos basamos en cuando la publicidad era bonita y no agresiva como hoy. Nos interesa ganar terreno al gris y la suciedad de las ciudades para contribuir a que sean más agradables.


Habéis visitado la Cooperativa después de un tiempo de querer hacerlo, ¿qué os ha parecido el edificio? ¿Y el proyecto? ¿Qué es lo que más os ha gustado de nuestra historia?

Estamos encantados de haber visitado la Cooperativa de Gandesa. El edificio es una maravilla arquitectónica y nos gustó mucho aprender que el arquitecto Martinell tenía un gran conocimiento del mundo vinícola y sus necesidades cuando proyectó el edificio de una forma tan funcional. También cómo fue construido con el esfuerzo de todo el pueblo, mujeres y hombres. Nos parece admirable cómo respeta la tradición y el respeto en la elaboración de sus productos y creemos que tiene un gran potencial para explotar y poder abrirse más para recibir el reconocimiento que merece. Tiene una historia que hay que contar. Muchas marcas jóvenes se inventan un concepto a la hora de desarrollar un producto y vosotros ya contáis con eso y además es muy real.


¿Qué representa para vosotros, que estáis acostumbrados a trabajar grandes paredes por todo el mundo, diseñar algo tan pequeño como una etiqueta?

Pues conceptualmente el hecho de diseñar una etiqueta no implica menos esfuerzo que diseñar un cartel o mural. La parte de recavar información y datos con el fin de intentar sintetizar una idea en una imagen es la parte más importante del proceso. Después viene la fase de hacer bocetos y una vez tanto nosotros como el cliente estamos contentos con el camino, debemos trabajar la ilustración y realizar pruebas de impresión para que todos los elementos sean bien visibles una vez impresa a la medida real . En el caso del mural además comporta mucho trabajo físico, pero las fases previas son muy similares.




¿Qué ha representado para vosotros rediseñar una etiqueta, la del Terralta, que fue tan importante (hecha por un cartelista reconocido de la época), para un producto que representó tanto para la Cooperativa?

Un trabajo de rediseño puede parecer más fácil, ya que el trabajo conceptual está realizado. Pero la presión y la responsabilidad son mayores. No queríamos faltar al respeto al buen trabajo que hizo Àngel Pallarès en su momento. Además este producto fue crucial en la posguerra, ya que evitó la fuga de campesinos a las grandes ciudades.


¿Cómo abordasteis el rediseño de la etiqueta Terralta?

Creemos que a veces es importante actualizar la imagen de un producto y para hacerlo afrontamos el encargo como una forma de rendir un homenaje al artista original, al producto, a la mujer ya la tierra haciendo uso del nuestro lenguaje artístico que como decíamos antes tiene influencias retro. Era obligatorio mantener todos los elementos, mujer, uva y edificio de la Cooperativa. Reordenamos todo el diseño de forma que resultara más simétrico. Añadimos más luminosidad, limitar el número de colores y cambiar la ilustración de la Cooperativa por una visión frontal de la fachada principal.




¿Cómo abordasteis el diseño de la etiqueta-serigrafía del Pessigolla?

Para este diseño teníamos libertad creativa, a la vez que por el cliente era importante que representáramos a una mujer y la frase "Vermut de autora". Por suerte el nombre "Pessigolla" y esta frase nos inspiraron mucho para desarrollar la idea. Cogimos una pluma como elemento con el que se puede firmar una creación y al mismo tiempo un objeto que en el imaginario colectivo se utiliza para hacer cosquillas. Para ilustrar a la mujer nos basamos en la estética publicitaria modernista, pero dándole una actitud desafiante, activa y traviesa.

Esperamos que hayais probado el Terralta y el Cosquilla (lo normal y el especial). ¿Le han gustado?

De momento hemos probado sólo el Pessigolla normal y debemos decir que nos ha sorprendido mucho. Yo (María) soy de Donostia y allí tenemos la tradición de tomar un pincho de aperitivo los fines de semana muy a menudo con un vermut. Aquí también nos gusta mucho tomar un vermut con un buen fregadero en compañía. Este vermut Cosquilla es muy especial, se nota que lleva especies diferentes de las que estamos acostumbrados y resulta fresco y no demasiado dulce. ¡Felicidades por la creación a vosotros y a Mariona Vilanova!


¿Estáis contentos con el resultado?

Estamos muy contentos no sólo de cómo han quedado las botellas sino también de la confianza que se ha puesto en nuestro criterio y en la relación de colaboración durante todo el proceso de creación. Como decíamos antes, es muy bonito participar en proyectos que se desarrollan con tanta pasión, hablan de historia y representan valores tan importantes como la cooperación y el respeto a la tierra.